En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Si me río de mi sombra como no lo voy hacer de lo que me asombra

26 de mayo de 2015

Y Sofia al cielo subió


 
Sofía descansó porque La otra Sofía al cielo subió. 

Sofía se debate entre dos sentimientos muy encontrados el dolor y la alegría, ella fue madre con una gran ilusión, pero el destino lo único que hizo fue llenarla de pena y dolor.

 


Sofía y su marido han llevado esa tristeza durante cuarenta años más o menos, viendo como esa personita crecía no lloraba tampoco reía y si le daban de comer comía. 

Pero el amor de padres a esa criaturita las veinticuatros horas lo tenía. 

Muchos conocíamos a Sofía y su marido siempre los veíamos Igual, con su tristeza que no la podían guardar. 

Empujando esa silla con un gran amor pero cada vez más pesada, pues esa niña crecía y engordaba y ellos decrecían y adelgazaban.

 

Los años pasaban y esos padres la alarma se acrecentaba, por que la niña crecía y ellos las fuerzas día a día decrecían.

 

Siempre pensando que será de nuestra querida hija ¿Quién estará las veinticuatro horas atendiéndola? Esa pregunta cada día les martilleaba el alma y el corazón les atormentaba. 

 

20 de mayo de 2015

El regalo

                                           
Mi tío Eudaprio me comenta que tiene un verdadero problema, quiere regalar,algo que deba por todos los medios los sentimientos ilusionar.

 


 
Ya que a la chica jamás la desea enfadar y si con ella un gran nido de amor desea formar.

 

Yo le aconsejo mira tío Eudaprio, ya que tienes un nombrecito que parece el de un anticuario. 

Regálale un montón de piedrecitas que seguro se entretendrá en jugar con ellas a las canicas.

 


No regales algo que quede en el olvido, tienes que regalar algo que todos los días lo tenga que mirar y no te pueda olvidar, así nace el odio o el amor, pero en el olvido nunca quedarás